5 factores psicológicos de porque la gente si cambia
1.- Pensamiento sistémico: Esto es, concebir a la organización como un sistema, repleto de hilos
invisibles que conectan entre si los cientos de acciones que ocurren en ella,
de tal suerte que cada elemento del sistema impacta necesariamente en los demás
elementos, aunque a veces tarde en provocar sus efectos. El pensamiento
sistémico es un marco conceptual, un cuerpo de conocimientos y herramientas que
han sido desarrollados en los últimos cincuenta años, para hacer más claro los
patrones totales de interacción, y para ayudarnos a ver cómo podemos cambiarlos
efectivamente.
Tener
en cuenta que eres un elemento importante de la empresa y que cualquier acción
o conducta que realices afectara a cada elemento de la empresa, también por lo
cual debes de tener conocimientos de los cambios que deben realizarse en la
empresa para su bien y la comprensión que debes de tener ante estos para
accionar a un cambio de conducta si esta es necesaria.
2.-
Dominio personal: Entendido como la capacidad de lograr
pericia, más que una posición que permita subyugar a otros. Esta es la disciplina
que nos facilita aclarar y profundizar continuamente nuestra visión personal,
enfocar nuestras energías, desarrollar paciencia y ver la realidad con
objetividad.
Debes
de actuar con habilidad y experiencia para actuar ante cualquier problema o
circunstancia sin dominar a los demás y tener flexibilidad para cualquier
cambio que se tenga que realizar aunque esta te afecte y realizarla con toda
objetividad y paciencia.
3.-
Trabajar con modelos mentales: Los modelos mentales
son las generalizaciones, los conceptos, los supuestos y las creencias que
hemos enraizado en nuestra mente, dándoles una estructura más o menos
coherente, y que nos permiten explicarnos y actuar sobre la realidad. La
habilidad de manejarlos comienza con volver hacia nosotros mismos, escudriñar
en nuestro interior para descubrir las imágenes interiorizadas del mundo, a fin
de ser conscientes de ellas, traerlas hacia la superficie de nuestra mente y
cuestionarlas rigurosamente. También incluye la habilidad de llevar a cabo
conversaciones provechosas que balanceen el cuestionamiento y la defensa, en
que las personas expongan sus propios pensamientos efectivamente y muestren
apertura a la influencia de otros.
Actuamos
sobre nuestra realidad en base a las creencias, conceptos y supuestos que
manejamos en nuestra mente las cuales no ayudaran a manejar las circunstancias
a las que nos enfrentemos de forma coherente primeramente tomando en cuenta
todas las capacidades que tenemos nosotros mismos y luego analizarlas de la
mejor manera en base a la circunstancia o cambio de conducta en la que nos
encontremos de forma que nuestras conductas sean efectivas y se muestren
participativas para otros.
4.-
Construir una visión compartida: Mediante la plena conciencia
de que los cambios profundos y duraderos que los grandes líderes son capaces de
generar en las organizaciones provienen de su capacidad de compartir con sus
seguidores una imagen clara del futuro que desean crear; ello implica el uso y
desarrollo de las habilidades para compartir abiertamente visiones del futuro
que promuevan un compromiso y una participación genuinos, más que complicidad.
Desde
los líderes de la empresa hasta los mismos trabajadores deben de compartir la
idea de que los cambios en la empresa siempre serán constantes pero también
siempre serán para la mejora de esta, así los lideres deben desarrollar
habilidades a los empleados para que estos accedan a la participación de un
cambio de forma genuina.
5.-
Trabajo en equipo: Esta disciplina comienza con el
dialogo, es decir, con la capacidad de los miembros del equipo de suspender sus
supuestos y entrar en un verdadero pensar juntos. La razón de privilegiar el
trabajo en equipo por encima del individual como un importante factor organizacional
es que el aprendizaje en equipo es vital, porque son los equipos, no los
individuos, la unidad de aprendizaje fundamental de las organizaciones modernas
a menos que los equipos puedan aprender, las organizaciones no podrán hacerlo.
Cuando
se trabaja en equipo muchas veces tenemos que dar acceso al cambio de nuestras
conductas o acciones para poder trabajar de una forma más cómoda, ya que
aportando de esta forma podemos realizar un mejor trabajo y tener un
aprendizaje más amplio.
Zepeda
Herrera, Fernando (1999). Psicología Organizacional. México: Pearson educación.
1ra Edición.